Marc alquila furgonetas y utilitarios en tres oficinas. Cada contrato empieza con un permiso sobre el mostrador que en realidad no puede verificar. Marc es un personaje ficticio, pero su factura está calculada sobre nuestra tarifa real.
La fotocopia que no prueba nada
El ritual es el mismo en todas partes: se fotocopia el permiso, se archiva, y se cruza los dedos. Una falsificación decente pasa ese control sin esfuerzo, y el vehículo que sale con un permiso falso rara vez vuelve: siniestro sin cobertura, franquicia discutida, procedimientos. Una sola furgoneta perdida cuesta más que años de verificación. Mientras tanto, el archivador se llena de copias de documentos de identidad que hay que proteger y purgar.
El permiso de conducir móvil cambia la ecuación
El permiso móvil (mDL, norma ISO/IEC 18013-5) está firmado
criptográficamente por la autoridad que lo expidió. Verificarlo
no requiere ni lupa ni intuición: la prueba es auténtica o no lo
es, categorías y validez incluidas, y la divulgación selectiva
permite pedir justo lo necesario (una categoría B en vigor, sin
la dirección del cliente). La Unión Europea acordó en 2025 un
permiso de conducir digital alojado en la cartera de identidad
europea; el formato técnico ya es estable, y Todis lo verifica
hoy (doctype org.iso.18013.5.1.mDL, el mismo motor
mdoc que para los documentos de identidad).
En concreto, funciona en los dos sentidos de su negocio: en la reserva en línea mediante el flujo alojado (el cliente verifica su permiso desde casa, el coche está listo a su llegada), y en el mostrador con la pantalla QR de la oficina (el cliente escanea, el agente ve llegar el resultado).
La factura, con precisión
Unos veinticinco contratos al día para una oficina son cerca de 500 verificaciones al mes. Una verificación cuenta dos llamadas facturadas (crear el recorrido, confirmar el resultado), es decir un millar de peticiones al mes: con el plan Standard, 12,50€ de base y 500 peticiones más allá de las 500 incluidas, 52,50€ al mes.
| Enfoque | Coste para 500 contratos/mes | Lo que prueba |
|---|---|---|
| Fotocopia en el mostrador | sin coste aparente | nada, más un archivador de documentos sensibles |
| Control documental externalizado (permiso + identidad) | ~750€ (~1,50€ por expediente) | un análisis de imagen, no una firma estatal |
| Todis, plan Standard | 52,50€ (12,50€ + exceso) | autenticidad criptográfica, validez, categorías |
Catorce veces más barato que el control documental, y sobre todo una naturaleza de prueba distinta: no se juzga una foto, se verifica una firma. No se almacena nada, ni en la empresa de Marc ni en Todis.
¿Y el calendario?
La misma transparencia de siempre en este blog: las carteras ciudadanas se despliegan entre finales de 2026 y 2027, los registros de relying parties abren el 24 de diciembre de 2026, y el permiso digital europeo se generalizará progresivamente después. Una empresa de alquiler que conecte la verificación ahora, contra el ecosistema de prueba europeo, atraviesa la transición sin rehacer nada: el día en que el primer cliente tienda su teléfono en lugar de un trozo de plástico, la oficina está lista.
Fuentes: ISO/IEC 18013-5 (permiso de conducir móvil); acuerdo de los colegisladores europeos sobre la directiva revisada del permiso de conducir (2025, permiso digital en la cartera europea); Reglamento (UE) 2024/1183 (eIDAS 2.0); tarifas públicas de los proveedores de verificación documental (por ejemplo Stripe Identity, unos 1,50€ por verificación); precios de Todis.